Situado en la sierra de Javalambre, sus aguas frías y claras, fruto de la nieve del invierno nos darán la bienvenida, un descenso que no debes perderte. Con caudal todo el año y numerosas cascadas, que harán que la adrenalina fluya por tus venas, en un entorno maravilloso, en el tramo final podremos admirar un viejo molino de agua, que servía antaño para moler el trigo y elaborar la harina.
Si nuestro nivel físico lo permite podemos acceder a su cabecera por el gr que asciende de su base a la parte más alta, donde empieza nuestro descenso, cosa que recomiendo si nuestro nivel lo permite, pues el paisaje vale la pena y así podremos admirar las cascadas y pasos acuáticos que después descenderemos. |
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