Descenso muy cercano a Valencia pero no por ello carente de interés, sus aguas descienden de la meseta adentrándose en tierras valencianas, muy excavado y estético, ideal para iniciarse en el descenso de cañones.
Rapeles sencillos pero muy bonitos en primavera y después de lluvias, sus pozas se llenan de agua y podremos disfrutar de sus fríos chapuzones; en su parte final podemos practicar saltos y disfrutar del paisaje con grandes paredes a ambos lados del cauce.
Un descenso muy recomendable como primer paso para un fin de semana de iniciación pudiendo hacer en la segunda jornada, otros descensos más complejos como los cercanos: barranco de Otonel, Bujete, etc... o tal vez aprovechar la tarde para descender la vecina cascada de la cueva de las Palomas de más de 30 metros que nos servirá para poner en práctica todo lo aprendido en Carcaíin… |
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