Barranco seco pero muy vertical y estético. Numerosos rapeles nos acercan al rio Arcos, sus paredes lajeadas de sedimento calcáreo y los numerosos buitres que sobrevuelan sobre nuestras cabezas, nos acompañaran en todo el descenso, buen ambiente en todo el descenso, y con un primer rapel muy espectacular de 50 metros en caída libre, llenarán nuestras venas de adrenalina para todo lo que queda de aventura, rapel a rapel perderemos altura y nos acercamos al río Arcos que si estamos en verano nos dará un refrescante respiro, en retorno a los coches lo haremos con un paseo por el río bajo frondosos árboles y rodeados de exhuberante vegetación de rivera, llegamos al puente donde una vieja masía pone punto y final a una jornada increíble. |
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