Un corto pero bello descenso de cauce seco pero muy excavado, roca pulida y tramos estéticos que no defraudaran a nadie, ideal para iniciarse… pozas y marmitas trampa, hiedras trepadoras, tejos y abetos, y sus tramos fríos y sombríos, hacen posible descenderlo en los días más calurosos del verano. Solo con agua después de lluvias torrenciales en la actualidad, pero su gran erosión nos muestra como el agua siglos atrás hizo mucho trabajo.
Y después del descenso podemos tomar algo en manzanera y deleitarnos con el sabor de los exquisitos jamones de este pueblo de Teruel. Combinable con barrancos como, el cañón del rio Arcos, Vercolom o el cañón de Ahillas. Todos ellos muy próximos y factibles en un fin de semana. |
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