Su gran cascada de 60 metros, gran parte en volado es su plato fuerte habitualmente sin caudal pero si elegimos bien la época encontraremos agua en su cauce, un vertical y técnico descenso que nos depara grandes sensaciones, con marmitas enormes y tramos muy estéticos.
Su gran cascada de más de 60 metros es increíble pues gran parte de ella es en volado sin contacto con la pared, y tendremos una vista privilegiada en todo momento del resto del descenso.
El retorno es muy estético pues remontamos todo el cauce y pasamos un agujero natural en la roca que sirve como paso para llegar de nuevo a los coches, que se encuentran en el bonito pueblo de Fleix. |
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