Un apasionante descenso, largo, muy físico y con numerosos rapeles, cuenta con una dura aproximación que pondrá a prueba nuestra condición física, con caudal de agua permanente si escogemos bien la época, sin duda totalmente recomendable si tenéis una buena condición física y os gusta poneros a prueba… con casi 500 metros de desnivel de ascenso de su base a su cabecera.
Situado en la cara sur del monte Caro, podremos disfrutar de un paisaje espectacular en todo momento, con un valor tanto de fauna como de flora, todo un privilegio para los sentidos, seguro que no dejara indiferente a nadie, un descenso para tomárselo con calma, y saborear del entorno paso a paso, después podremos visitar pueblos como Beceit o Vallderobres, ambos con mucho encanto y de estructura medieval. |
 |