Un descenso largo y espectacular, que empieza con un gran rapel en una preciosa presa de más de 100 años una de las más antiguas de la península, y nos adentramos en un cañón selvático y acuático, con pasos realmente increíbles.
Muy largo y con un buen ambiente sostenido en todo momento, realmente increíble que este situado a tan pocos kilómetros de la costa, por momentos perderemos la noción del espacio tiempo pensando que estamos en épocas pasadas y un lugar remoto cuando realmente nos encontramos a escasos kilómetros de la metrópoli cosmopolita y multicultural que es Benidorm. Muy recomendable su descenso sabiendo elegir bien la mejor época yo diría que primavera es la mejor opción para disfrutar de su máximo esplendor. |